12.5.- Los óxidos de Azufre
12.5.2.- Reacciones químicas del SO2 en la atmósfera

Una parte del SO2 atmosférico se oxida hasta SO3 que reacciona con vapor de agua dando lugar al ácido sulfúrico. Este a su vez puede reaccionar con otras sustancias para dar sulfatos, por ejemplo con el amoniaco daría sulfato amónico. Finalmente el ácido sulfúrico y los sulfatos, abandonan la atmósfera o son lavados por la lluvia.

Este proceso puede tener lugar de dos formas bien diferentes:

  1. oxidación catalítica: Esta oxidación directa por el oxígeno molecular es muy lenta, pero está catalizada por sales de manganeso y hierro:

                      

    se cree que estas reacciones tienen lugar en disolución, dentro de las gotas de agua. El proceso se detiene cuando la concentración de H2SO4 es de 1 M; ésto se debe a que la solubilidad del SO2 disminuye con la acidez.

    Es cierto que la mayoría de las emisiones de SO2 a la atmósfera no tienen lugar bajo las condiciones de niebla o humedad, pero, en muchos de los procesos industriales, con la emisión de SO2 también efluye vapor de agua que puede llegar a condensar en las chimeneas favoreciendo todo el proceso.

     

  2. oxidación fotoquímica: es probablemente una de las reacciones más importantes del SO2. La mezcla de SO2, NO2 e hidrocarburos, forman partículas de materia cuando son objeto de radiación solar. Dichas partículas aerosoles tienen como constituyente fundamental el ácido sulfúrico. Experimentos realizados han demostrado que concentraciones relativamente bajas de SO2 (0'1 ppm) son suficientes para provocar este aerosol de H2SO4. Esto significa que esta reacción puede tener lugar a temperatura ambiente y a bajas concentraciones de SO2 como las que frecuentemente se dan en las zonas urbanas. No existe un modelo comprobado para verificar las reacciones que tienen lugar pero lo que si se sabe es que el proceso es relativamente rápido.
     

 

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