12.4.- Los óxidos de Nitrógeno
12.4.2.- Origen y formación de los óxidos de nitrógeno

La presencia de óxidos de nitrógeno en la atmósfera es debida tanto a causas naturales como antropogénicas (debidas a la actividad humana). Aunque las emisiones producidas por causas naturales (88'7%), superan a las debidas a fuentes antropogénicas (11'3%) no podemos concluir que no tengan importancia, puesto que estas últimas se concentran en zonas muy reducidas del espacio, mientras que las naturales se distribuyen por todo el mundo, por lo que las emisiones artificiales, entrañan un mayor peligro.

Casi todo el N2O atmosférico (43% del total de los óxidos de nitrógeno) procede de fuentes naturales. La causa más importante es la descomposición bacteriana de compuestos nitrogenados. Este proceso se ha incrementado por la utilización masiva de abonos amoniacales.

La acción bacteriana y los rayos ultravioleta son las principales fuentes naturales del NO y del NO2, mientras la combustión de carburantes fósiles, procesos industriales, explosiones nucleares, lanzamientos de cohetes, aviación supersónica etc., son las principales fuentes antropogénicas.

El aire está formado por un 78% de Nitrógeno y un 21% de oxígeno. A temperatura ambiente estos dos gases no reaccionan entre sí, debido a que la reacción es extremadamente endotérmica (necesita mucha energía para que tenga lugar). Ahora bien, a las temperaturas, alcanzadas en una combustión, por encima de los 1000 ºC, se genera energía necesaria para producir la reacción:

N2 (g) + O2 (g)                   2 NO (g)                    DH = 180 KJ/mol

Los gases de los tubos de escape de los automóviles contienen cantidades pequeñas pero significativas de NO, debidas al proceso anteriormente descrito, y al enfriarse reacciona con más oxígeno para dar el dióxido de nitrógeno:

2 NO (g) + O2 (g)           2 NO2 (g)                   DH < 0

y este gas (el NO2) es el principal causante de la polución atmosférica en las zonas urbanas (smog).

 

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