Medio ambiente

Contaminación atmosféricaLas actividades humanas, en una gran parte, están contribuyendo a la degradación y ruina de nuestro planeta. Sirvan como ejemplo los desastres ecológicos originados por la guerra del Golfo Pérsico cuando fueron arrojadas a la atmósfera cantidades enormes de hollín, producto de la combustión del petróleo, o los accidentes ocurridos con demasiada frecuencia de los petroleros, o el constante incremento de la “polución" debido a los automóviles, fábricas etc.. En ocasiones el deterioro del medio ambiente e incluso la destrucción de la vida ha sido una amenaza que los humanos "asumimos" con cierta preocupación.

Para poder conseguir un cierto grado de bienestar, se impone un cambio de rumbo en cuanto al modo de entender y llevar a cabo el progreso, desterrando la idea de que hay un nexo ineludible entre desarrollo y contaminación. Todo desarrollo a costa de la Naturaleza, no es más que un empobrecimiento para el futuro.

Desde este punto de vista, la Química es presentada, con demasiada frecuencia, como "la mala de la película" en cuanto a la degradación del medio ambiente.

Para combatir las amenazas a las que está sometido el medio ambiente es necesario conocer la magnitud del problema existente y estar convencidos de que la ciencia y la tecnología, aplicadas con inteligencia, serán capaces de responder al mayor desafío que nos podamos plantear: recuperar lo perdido.

La Química del medio ambiente no es una materia nueva. En la actualidad, cualquier profesional que en su formación sea ecológicamente analfabeto puede constituir una especie peligrosa que debe ser extinguida.

En definitiva, es necesario conocer la fascinación de la química y su capacidad para abordar y resolver los problemas relacionados con el medio ambiente, y educar desde el convencimiento de que el desarrollo sostenible es posible.