Biografías
Leopold Kronecker

Leopold Kronecker (1823 - 1891)Leopold Kronecker nace en Legnica, Polonia, el 7 de diciembre de 1823 y muere en Berlín, Alemania el 29 de diciembre de 1891. Fue un importante matemático alemán.

Su padre, Isidor Kronecker, era un comerciante judío que poco después se  convirtió al cristianismo; su madre, Johanna Prausnitzer, era también judía de familia rica. Leopold fue judío hasta un año antes de morir, cuando se convirtió al cristianismo.

Kronecker comenzó a aprender matemáticas con Kummer y este, al ver el talento de Leopold, le empujó a la investigación.

En 1845 se doctoró en la universidad de Berlín donde su tutor fue Peter Gustav Dirichlet. En esta universidad escribió un libro sobre la teoría de los números. En dicho libro, dio una formulación especial a las unidades de varios campos numéricos algebraicos.

Kronecker prescindía de los números irracionales e imaginarios y defendió que la aritmética debía estar fundada en los número enteros. Leopold dijo una frase muy conocida entre los matemáticos que defiende esta teoría: “Dios hizo los enteros; el resto es obra del hombre”.

Después de obtener el título, estuvo ocho años parado en lo que a matemáticas se refiere, ya que estuvo gestionando las propiedades y negocios de su tío. En 1848 se casó con su prima Fanny Prausnitzer. Después de estos años de inactividad, aceptó una plaza como profesor de la Universidad de Berlín en 1883.

Leopold escribió mucho sobre funciones elípticas y algebra, pero tal vez lo mas importante, fueron sus exploraciones de las interconexiones entre ellas.

Kummer propuso a Kronecker para la academia de Berlín en 1860 y fue elegido miembro el 20 de Enero de 1861. Ocho años después, en 1868, se le propuso ser el jefe de departamento de matemáticas en la Universidad de Göttingen, pero no lo aceptó porque no quería marchar de Berlín.

En 1870, Kronecker se opuso frontalmente al uso de los números irracionales, a los límites superiores e inferiores, y al teorema de Bolzano-Weierstrass, a causa de su naturaleza no constructiva

En 1882, tras la aprobación de Lindemann que el número π fuera trascendente, Leopold dijo que era una bonita demostración, pero que era falsa ya que los números trascendente no existían. Gracias a esta aclaración, casi todo el mundo de las matemáticas ataco a Leopold.

A pesar de las críticas y de la polémica, Kronecker fue uno de los primeros en comprender los resultados de Galois y, en 1870, dio la primera definición axiomática de un grupo conmutativo finito.

 

Diego López
 

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