Biografías
Humphry Davy

Humphry DavyDavy nació el 17 de Diciembre de 1778 en una granja de Cornwall, Inglaterra. Su padre, que había perdido gran parte de su capital en una prospección minera, murió cuando Davy contaba tan sólo 16 años. Al verse obligado a escoger una profesión que le permitiera colaborar en la manutención de su familia, Davy se empleó como aprendiz de un boticario. 

    Durante esta etapa se entregó a la lectura y al estudio. Él mismo se fijó un programa de estudios que incluía teología, geografía, medicina, lógica, lenguas (inglés, francés, latín, griego, italiano, castellano y hebreo), física, mecánica, retórica y oratoria, historia y matemáticas.

Justo antes de cumplir los 19 años comenzó su estudio de la química con la lectura de la afamada obra de Lavoisier Traité Elementaire de Chimie. Casi inmediatamente, sin haber recibido ningún tipo de adiestramiento formal en química, comenzó a verificar las teorías de Lavoisier con instrumentos que se fabricó él mismo. Entre los muchos experimentos que desarrolló durante este período se puede citar uno en el que puso de manifiesto que las plantas absorben dióxido de carbono en presencia de la luz y liberan oxígeno. A pesar de su juventud tuvo la suficiente confianza en sí mismo para cuestionar las ideas establecidas, incluidas las de Lavoisier.

En 1797 Davy entró como ayudante en un instituto dedicado al estudio de las propiedades terapéuticas de los distintos gases que se estaban descubriendo en aquella época. Entre estos gases se encontraban el oxígeno, el hidrógeno, el dióxido de carbono y el monóxido de carbono. Evidentemente, no todos ellos producían efectos beneficiosos sobre los pacientes del instituto. Davy respiró todos aquellos gases y parece ser que estuvo a punto de matarse él mismo por inhalación de monóxido de carbono. En alguno de sus primeros experimentos, Davy constató que el óxido de dinitrógeno, N2O, producía un efecto embriagador. El N2O fue denominado comúnmente «gas hilarante» y las «fiestas de sociedad» con gas hilarante llegaron a ponerse de moda entre las clases adineradas. Davy sugirió que podría utilizarse en las operaciones, que por aquel entonces se practicaban sin anestesia, y, en efecto, el óxido de dinitrógeno llegó a utilizarse más tarde con amplitud como el primer anestésico químico.

Davy fue designado profesor adjunto de química en la recién fundada Royal Institution de Londres en 1801 y al año siguiente se le nombró profesor de química en esa misma institución. Sus conferencias de química alcanzaron un gran éxito y Davy se convirtió en una celebridad; de él se dijo que era el más agraciado de todos los grandes científicos.

Durante los primeros años en dicha institución, Davy comenzó sus investigaciones sobre los efectos de la electricidad en los compuestos químicos. En 1807 recibió el premio Napoleón del Instituto Francés por su trabajo teórico y práctico iniciado el año anterior. Fabricó la mayor batería construida hasta entonces, con 250 células y pasó una corriente eléctrica potente a través de soluciones de varios compuestos sospechosos de contener elementos químicos no descubiertos. Davy aisló rápidamente con este método electrolítico el potasio y el sodio. También preparó calcio con el mismo método. En experimentos posteriores, no descritos, descubrió el boro y demostró que el diamante está compuesto de carbono. Davy mostró, asimismo, que las llamadas tierras raras eran óxidos de metales en lugar de elementos. Sus experimentos con los ácidos indicaron que es el hidrógeno, y no el oxígeno, el que produce las características de los ácidos. Davy también realizó descubrimientos notables sobre el calor.

En 1812, agotado por el exceso de trabajo y, casi con certeza, padeciendo un envenenamiento químico debido a su hábito de probar y oler todas las sustancias con las que trabajaba (e, incluso, de respirar grandes cantidad de gases), Davy tenía una gran necesidad de descanso. Dimitió de su puesto en la Royal Institution, se casó con una rica viuda escocesa y emprendió una larga gira por Europa llevando como ayudante a Michael Faraday. En su viaje mantuvo discusiones con muchos científicos famosos, realizó diversas observaciones geológicas y biológicas y prosiguió sus experimentos químicos y físicos. Davy aplicó sus capacidades a la resolución de muchos problemas prácticos. Uno de sus inventos más importantes fue la lámpara de seguridad para los mineros (lámpara de Davy) en 1815.

Por esto y por las investigaciones descritas recibió la medallas de oro y plata de Rumford de la Sociedad Real. En 1823 propuso un método para evitar la corrosión de los fondos de cobre de los barcos que consistía en hacer revestimientos de hierro y cinc. Fue nombrado sir en 1812 y fue elevado al rango de barón en 1818. En 1820 fue presidente de la Sociedad Real.

Davy murió el 29 de mayo de 1829 en Ginebra.

De él se ha afirmado, tal vez injustamente, que, a pesar de sus muchos logros, su principal descubrimiento fue Michael Faraday.

Entre sus obras destacan Elementos de la filosofía química (1812) y Elementos de la química agrícola (1813).

 

 

Volver al índice de D de Biografías