Biografías
Robert Boyle

Robert Boyle (1627 - (1691)Químico inglés; nacido el 25 de enero de 1627 en Lismore Castle (Irlanda). Murió en Londres el 30 de diciembre 1691. Hijo del primer conde de Cork, se educó en Eton y en diversos lugares de Europa. En 1644, al fallecer su padre, se estableció en Satlbridge (Dorsetshire), comenzando sus experimentos químicos que continuó en Oxford, donde, con R. Hooke, trabajó en un laboratorio cercano al University College. Se trasladó en 1668 a Londres para vivir con su hermana, montando un laboratorio en los sótanos de su casa. Fundó el Colegio Filosófico, que después de la caída de Cromwell, el 15 de julio de 1662, consiguió la protección de Carlos II y se transformó en la Real Sociedad de Londres.

Fue un hombre sencillo, rechazó cargos y honores; no quiso dedicarse a negocios y pasó toda su vida consagrado al estudio de la ciencia y sus aplicaciones.

Los trabajos de Boyle son numerosos.  Muchos historiadores consideran a Boyle como el fundador de la química moderna por tres razones: 1) por considerar que la química es digna de estudio por sí misma y no simplemente como alquimia o como una ayuda para la medicina; 2) por haber introducido en la química un método experimental riguroso, y 3) por haber dado una definición clara de elemento y mostrado con experimentos que los cuatro elementos de Aristóteles y los tres principios de los alquimistas (mercurio, azufre y sal) no deben en modo alguno llamarse elementos, ya que ninguno de ellos podía extraerse de los cuerpos, por ejemplo, de los metales.

Boyle expuso sus ideas sobre los elementos en su obra Sceptical Chymist o Chymico. Physical and Pairadoxes (Londres 1661). Su definición de elemento es: «Considero elementos tal como hacen con sus principios aquellos químicos que se expresan claramente, ciertos cuerpos primitivos y simples o perfectamente exentos de toda mezcla; los cuales, al no estar hechos de cualesquiera otros cuerpos o uno de otro, son los ingredientes de los que están compuestos de forma inmediata todos aquellos otros llamados cuerpos perfectamente mezclados y en los que estos últimos se descomponen».

Su idea parece expresar que los diferentes elementos están constituidos por una materia prima y que las diversas propiedades de los elementos pueden ser debidas a las diferentes formas y movimientos de las partículas de la misma. La lástima es que Boyle no dio la lista de los cuerpos que él consideraba como elementos.

Quiso comprobar las experiencias de Van Helmont sobre la transformación de agua en materias vegetales y en lugar de emplear un sauce utilizó una caña que tarda menos tiempo en crecer, concluyendo que el aumento de materia de la planta de caña no sólo se debía al agua, como pensaba Van Helmont, sino que era debido principalmente a las partículas de polvo que existían en el aire. Fue el primero en demostrar experimentalmente que los gases pueden recogerse en recipientes. Para ello puso en un frasco limaduras de hierro y después lo llenó de aceite de vitriolo (ácido sulfúrico) diluido; invirtiendo rápidamente el frasco con su contenido sobre una cuba que tenía el mismo líquido, comprobó que el «aire» (gas hidrógeno) producido ocupaba todo el volumen del frasco e impedía que el líquido ocupase su primitivo lugar. Estudió los efectos de la presión sobre el aire, lo que le llevó en 1661 a enunciar la ley que lleva su nombre y que indica que el volumen que ocupa una cantidad determinada de gas es, a temperatura constante, inversamente proporcional a la presión. Hizo estos experimentos para presiones superiores e inferiores a la atmosférica. En el primer caso, utilizando un tubo en U cerrado por un extremo, que llenaba con cantidades variables de mercurio; en el segundo, utilizando un tubo de vidrio recto que contenía cierta cantidad de aire sobre mercurio y que podía llevarse en una vasija de mercurio. A esta ley se la conoce también con el nombre de Mariotte, pero éste no la publicó hasta 1679 y nunca dijo que fuese original.

Boyle, hizo experimentos sobre el vacío utilizando la máquina neumática ideada por atto von Guericke y realizó destilaciones a presión reducida. Con ella experimentó también sobre la combustión en recipientes evacuados y observó que, si sobre una lámina de hierro al rojo colocada dentro de una campana en la que se había hecho el vacío, se dejaba caer azufre, se desprendían humos, pero no se producía llama, la que sí aparecía si se dejaba entrar aire.

Trató de comprobar el aumento de peso de los metales durante la calcinación, empleando estaño contenido en una retorta que cerró a la llama y al ver que el peso, después de la calcinación, había aumentado, consideró que ello era debido a la acción del fuego sobre el metal, pensando que las «partículas ígneas» del fuego habían pasado a través del vidrio y habían sido absorbidas por el metal; concluyó así que el fuego tenía peso. No obstante esta idea, se dio cuenta de que la densidad del cuerpo obtenido por calcinación era menor que la del metal.

Entre otros muchos experimentos son de citar los estudios sobre los ácidos y los álcalis, de los que describió numerosas propiedades. Entre ellas, la de reaccionar mutuamente dando sales neutras; la de actuar sobre los colores vegetales; el sabor agrio de los ácidos y su acción disolvente, etc. Describió el color verde que dan a la llama las sales de cobre; los humos blancos que da el amoniaco en presencia de los ácidos clorhídrico o sulfúrico; empleó, como lo había hecho Plinio, la tintura de agallas para reconocer el hierro; describió la precipitación de la plata por los cloruros, la del calcio por los sulfatos, etc. Aunque muchos de sus experimentos ya habían sido descritos por otros autores, se le considera uno de los fundadores del análisis cualitativo.

Deben también señalarse sus experimentos en Fitoquímica, que le llevaron a obtener una morfina impura, tratando el opio con alcohol y carbonato potásico.

 

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