Biografías
Niels Henrik Abel

Niels Henrik Abel (1802 - 1829)Niels Henrik Abel, matemático noruego del siglo XIX, fue un genio incomprendido marcado por la fatalidad. Su vida es un triste, más bien terrible ejemplo del drama que representa en numerosos casos, la íntima conexión de la pobreza y la tragedia.

Tuvo que salir de su tierra, para contactar con los grandes matemáticos europeos, sin conseguir que le reconocieran sus sobresalientes méritos hasta después de su muerte. Se crió en el seno de una familia numerosa, hijo de un pastor protestante, que murió al tener él dieciocho años. A los dieciséis años su maestro le aconsejó leer los grandes libros de los matemáticos más eminentes, incluidas las obras de Gauss. En sus lecturas Abel se dio cuenta de que Euler sólo había demostrado el teorema binomial para potencias racionales, y cubrió el hueco dando una demostración válida para el caso general.

Al morir su padre contaba con dieciocho años y sobre él cayó la responsabilidad de mantener a su familia, pero se las arregló para seguir asistiendo a las clases de la Universidad de Oslo. El primer trabajo relevante de Abel consistió en demostrar la imposibilidad de resolver las ecuaciones de quinto grado usando raíces. Fue esta, en 1824 su primera investigación publicada, aunque la demostración era difícil y abstracta. Posteriormente se publicó de modo más elaborado en el primer volumen del Diario de Crelle. Esta demostración sobre la imposibilidad de resolver estas ecuaciones, uno de los teoremas más famosos de la matemática la dio Abel cuando tan sólo tenía diecinueve años, pero en un principio no fue tenida en cuenta por los grandes matemáticos de la época.

También cultivó la rama del análisis matemático referente a la teoría de las funciones multiperiódicas o trigonometría superior. Su nombre ha quedado vinculado, junto con el Jacobi a uno de los más importantes descubrimientos en dicho campo: ambos matemáticos llegaron a las funciones "theta" que constituyen una parte importante de las funciones elípticas. También estudió por primera vez ciertas entidades matemáticas que fueron llamadas más tarde "funciones abelianas" y cuya teoría se denomina actualmente teoría de grupos.

Por fin consiguió que sus métodos fueran reconocidos, y en 1829 llegaron noticias de un próximo nombramiento para un puesto de profesor en la Universidad de Berlín. Desgraciadamente Abel había fallecido dos días antes de la llegada de esa noticia como consecuencia de la tuberculosis. Su prematura muerte, a los 27 años, de este genio de las matemáticas terminó con una brillante y prometedora carrera.

Sus investigaciones aclararon algunos de los aspectos más oscuros del análisis y abrieron nuevos campos de estudio, posibilitando numerosas ramificaciones en el conocimiento matemático y alcanzando un notable progreso. La parte más profunda y original del trabajo de Abel se publicó en el Diario de Crelle del que era editor Holmboe. Una edición más completa de sus trabajos se publicó en 1881 por parte de Ludwing Sylow y Sophus Lie. Además, desde 2002, se instituyó en su honor el prestigioso premio Abel, que se otorga cada año a los matemáticos más destacados.

 

 

David Gómez    
      

 

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