12.7.- La contaminación por
compuestos orgánicos

En la atmósfera existen cantidades importantes de compuestos orgánicos, parte debidos a las actividades humanas (15'5%), pero la mayoría producidos por fenómenos naturales a través de procesos biológicos.

Los derivados clorados se utilizan como fungicidas, insecticidas, herbicidas etc., algunos derivados halogenados se utilizan como disolventes, se originan también en el blanqueo de la pasta de papel, los fluorocarbonados o freones (CFC) se utilizan como propulsores de aerosoles, refrigerantes, para fabricar plásticos etc.; y podríamos seguir indefinidamente comentando algunas aplicaciones de los compuestos orgánicos que presentan problemas de contaminación, que son de muy diversa índole debido a la gran diversidad de especies existentes.

Las emisiones de hidrocarburos antropogénicas derivan del petróleo, su transporte, refino y sobre todo la combustión de sus derivados.

La gasolina es muy volátil y si su combustión no es completa produce una serie de compuestos orgánicos que son emitidos a la atmósfera. Algunos coches llevan catalizadores para favorecer la combustión completa y no pueden utilizar aditivos como el tetraetilplomo. La gasolina sin aditivos contiene mayor cantidad de hidrocarburos aromáticos y en su combustión se produce más CO que las gasolinas con aditivos.

Tal vez, los hidrocarburos más contaminantes son los halometanos o freones. Los más utilizados son el denominado freón 11 (CFCl3) empleado como propelente de envases pulverizadores y el freón 12 (CF2Cl2) utilizado como refrigerante (frigoríficos, aire acondicionado, …). Ambos son muy volátiles y muy inertes, no reaccionan con otros compuestos, por eso no se eliminan y se difunden de la troposfera a la estratosfera. Allí, los halometanos se descomponen por acción de las radiaciones ultravioleta dando lugar a átomos de cloro que son especies de gran reactividad:

Como ya hemos visto en puntos anteriores, estos átomos de cloro catalizan la descomposición de grandes cantidades de ozono. En el siguiente esquema se representa el proceso de descomposición del ozono por parte del freón 11:

como podemos observar, el radical cloro libre se recupera al final del proceso, por lo que se provoca una reacción en cadena de destrucción del ozono y esta es la verdadera peligrosidad de los freones.