1.1.- Naturaleza de la Ciencia
1.1.3.- El trabajo de los científicos

A los científicos les interesa descubrir porqué y cómo ocurren las cosas; buscan, de alguna manera, explicar los fenómenos que tienen lugar en el mundo que nos rodea, pero pretenden ir más allá de lo inmediato, de lo visible, tratando de averiguar el funcionamiento del Universo, buscar las regularidades que existen y comprender las relaciones que existen entre las cosas y los fenómenos.

El trabajo que realizan los científicos tiene algo en común: El método científico, pero también se diferencia en los “estilos” que cada uno utiliza para practicar la ciencia. Sólo son necesarios dos requisitos:

  1. Para realizar afirmaciones acerca de la realidad es necesario recurrir a la experimentación.

  2. Para que los resultados de un experimento sean considerados como válidos, este se debe poder reproducir en cualquier otro momento y lugar.

El experimento persigue reproducir de forma artificial y controlada un hecho, con la finalidad de comprobar las hipótesis planteadas y comprender mejor dicho fenómeno. Por eso, no debemos obviar un detalle de capital importancia, la ciencia no estudia la realidad, se estudian modelos que describen dicha realidad. Esto podría dar la sensación de que estamos estudiando algo no real, pero no es así “movimiento sin rozamiento”, los gases ideales, … son conceptos que no existen en realidad, pero que nos permiten explicar los fenómenos que ocurren a nuestro alrededor de forma más simple y sencilla, de ahí la importancia que tiene en el estudio de cualquier ciencia, la elección de un modelo adecuado.

Los modelos son simplificaciones de los procesos reales que permiten establecer correlaciones entre muy pocas variables, ayudándonos a comprender mejor los fenómenos que ocurren en el universo, ya que permiten descomponer un proceso complejo en otros más sencillos que podemos analizar por separado, obteniendo al final una síntesis de todos ellos.

Es un error pensar que existe un método científico capaz de proporcionar una fórmula que conducirá sin fallos a un descubrimiento. El camino que lleva a la solución de un problema no suele ser ni tan fácil ni tan recto como en muchas ocasiones dan a entender en sus informes, ya que en estos no se plasman las tentativas fallidas que han tenido con anterioridad.