Introducción

El número de compuestos que forma el carbono es muy superior al del conjunto del resto de los elementos. Ello obliga a un estudio por separado.

 

En la antigüedad se conocían sustancias como el ácido acético que por hallarse en los organismos vivos se suponía que sólo se podía obtener por medio de unas "fuerzas vitales".

Con el nombre de "Química Orgánica" se empezaron a estudiar todos los compuestos presentes en un organismo vivo.

En 1828, Wohler sintetizó en el laboratorio la urea CO(NH2)2, lo que estaba en contradicción con los pensamientos de aquella época, es decir, con la teoría de la "fuerza vital".

Hoy en día, se pueden sintetizar en el laboratorio la mayoría de las sustancias orgánicas, por esa razón la Química Orgánica ha pasado a llamarse la Química del carbono, ya que generalmente estos compuestos tienen enlaces C-C y C-H.

El extraordinario número de compuestos de carbono conocidos (más de 1'1 millones frente a 50.000 inorgánicos) se debe al carácter particular del mismo como más tarde comentaremos.